
Buscar Recolectaba piezas de modelos de las páginas de magazines de moda… Intentaba resolver aquel acertijo bizarro del subconsciente, Que se repite en mi volátil mente desde hace largos años, En cada sueño desvelado… como un trazo a ciegas sobre aquel lienzo de sal, Pretendía armar tu imagen breve alojada en mi memoria traicionera… Recorte mas de mil ojos y no vi unos iguales a los tuyos… Ninguno portaba aquel brillo y tenor de los que conocí junto a tu gesto religioso, No recuerdo cual era tu nombre… ni como vestías… Solo recuerdo ciertas voces y ciertos atisbos de tu risa… Me pierdo en la iluminación de las lámparas de este escritorio solitario, Sacado de alguna canción de trova bohemia de Silvio o de Serrano… Extraído de un acorde delirante de Filiú o de García, Es tarde y la llama de aquel velón parece apagarse cada vez más… Miro mis manos abiertas y te busco en aquellas líneas de mis palmas… Y nada… no te apareces… por ningún lado… no estás y nada es igual… Eres de aquellas fantasías efímeras que duran lo que deben durar, Como el oasis vive en la vista de aquel hombre sediento en el desierto, Como la el vuelo del picaflor en los jazmines azules de mi selecto edén… Esos son los recuerdos que me trae esta fragancia alojada en tu pañuelo… Ese que seco tus lágrimas tantas veces, que te acompaño tanto tiempo… Se siente tu soledad y abandono en los cuatro elementos… Me disipo en la feroz lluvia que cae por los cristales del ventanal… Espero encontrarte algún día… nuevamente, tal vez… Esta vez en las suaves hojas del mítico parral.

































bellos recerdos
La esperada visita es inevitable, algún día llegará.
La hermosura de tus pensamientos
Las palabras bailan en el tiempo, ella las escuchara
cariños YO...